El peregrino se enfrenta a un día muy triste, ayer, día 20 de agosto del año 2008, un avión de Spanair se estrelló. Es como si le hubieran cortado una mano, pues allí, en Barajas, en Spanair está su vida, sus compañeros, sus amigos. Lo sufre en silencio.
Y tras un merecido descanso en Nájera, cuna de reyes, agüita fresca y sombrita, el peregrino afronta el último tramo de esta etapa que le ha de llevar a su querido y añorado Alesanco, dónde la tía Dorita le ha de dar reparador descanso y buenas viandas
De buena mañana, el peregrino afronta la subida al alto de Cuatro Caminos, allá, por los montes que circundan Ruesta, dónde ha pasado la primera noche en el albergue de la CGT
Como colofón a una temporada magnífica y gloriosa, el otrora peregrino, hoy Sr. Marqués, se despide de todos nosotros y nos abre la puerta de lo que será la temporada que viene con la presencia de un nuevo y encantador fichaje que, a buen seguro dará más color a las aventuras y desventuras de este personaje, indispensable ya en la vida de todos nosotros...
Una vez coronada la cima, el peregrino se deleita con los hermosos y maravillosos parajes que transcurren por los montes que dan entrada a la comarca del Bierzo
Como un clásico entre los clásicos, el peregrino nos presenta este puerto, ni más ni menos que el Alto de la Pedraja, por dónde el Camino atraviesa los míticos Montes de Oca, guarida de bandidos y maleantes que, en la antigüedad, asaltaban y saqueaban a los peregrinos
Aquí nos tenéis al Botas y a mí ascendiendo por las rampas de salida del parque regional del Manzanares (vamos la Pedriza de toda la vida), que si bien se hacen bastante llevaderas, no tanto cuando llevas una lata de magro de cerdo y un café en los estómagos, ay que fatiguita, madre...
Aquí tenemos al Tommy y al Botas coronando las últimas rampas antes de llegar a la parte alta de la Pedriza, que ya conocéis por otros vídeos. Toda una machada, sí señor !!
Lugar muy especial para el peregrino que nos relata como su padre, el ya por todos conocido Obispo de Alesanco, su santidad Feliciano, ingreso en este lugar a temprana edad como seminarista
A la sombra de los arbolitos, y con un firme amable y que invita a rodar, el peregrino digiere la reciente comida en Logroño, dándonos cuenta de ella, así como de lo placentero del paseito en bici al atardecer
Aquí vemos como el peregrino entra en los dominios de los Ancares, esas magníficas montañas que separar el Bierzo de Galicia, y que le han de deparar sufridos momentos...esa misma tarde, aunque él todavía no lo sepa
Tras un duro primer día, el peregrino se aproxima a Ruesta, pueblo abandonado con un albergue entrañable, mientras nos explica las particularidades de la Canal de Berdún
Vemos al peregrino entrar a un pueblo entrañable, con un rinconcito no menos bucólico, en el cuál nos da cuenta de la famosa anecdota del "calvo", que tuvo lugar en conpañía de su inseparable Botas, años ha
Ávido de experiencias fuertes y en pos del Camino correcto, que no el más sencillo, el peregrino se adentra por terrenos que difícilmente su bici podrá sortear...o sí, ya lo veremos
Al cruzar el peregrino el Puente sobre el Órbigo (o Puente del Paso Honroso), nos explica las connotaciones históricas de este lugar, cargado de simbolismo y leyenda, como ya hizo previamente otro prohombre en su paso por aquí
En un día soleado como pocos, en la no menos deslumbrante León (la antigua Legio Gemina), el peregrino nos despierta a los alrededores del bello Hostal de San Marcos, dónde da comienzo su etapa del día de hoy
"En Agosto, frío el rostro" reza un dicho popular, el peregrino lo está sintiendo en sus carnes, pues comienza el pedaleo en esta jornada, con el día rompiendo, allá por tierra de Campos.
Solaz para el peregrino y deleite para la vista, andar por entre las verdes viñas riojanas, como lo hace nuestro protagonista en este entrañable atardecer por la tierra bendita por el Señor
Y por tercera vez esta temporada, subimos a la Pedriza, esta vez en la inestimable compañía de piernas-largas Viccino, todo un placer y, por qué no, una paliza, pues el pique mútuo estuvo latente toda la jornada. Esque somos dos percherones leche !!
En un lugar tan apacible como el puente de Itero, el peregrino recuerda el encuentro con Walter, del que ya hemos hablado, por primera vez en el Camino de Santiago del año 2006